¿Es Satán un invento judeocristiano?

Contra el "bibliocentrismo" en el estudio de la figura del Demonio



Es "lógico" que muchos cristianos busquen en la Biblia el origen de la figura y el nombre de Satán: De Satán, al fin y al cabo, les han hablado los curas. No resulta ya tan lógico que, al encontrar en la Biblia su nombre, saquen como conclusión que es una mera invención bíblica. Cualquier historiador de Egipto, de Mesopotamia o de Persia sabe que una gran parte de lo que aparece en la Biblia no tiene su origen último allí. Es bien conocido, por ejemplo, que el Diluvio Universal no es una creación bíblica, sino sumeria, pese a que en el Occidente moderno nos sigan hablando de él sólo en las parroquias.

Si cada elemento que se encontrara en la Biblia fuera un invento original de la casta sacerdotal judía, estaríamos reduciendo prácticamente toda la antiquísima riqueza cultural de lo que hoy llamamos Oriente Medio a la historia de Israel. Aunque desde luego esta forma de obrar ha constituido siempre una sólida tradición cristiana: De hecho hasta el siglo XVIII la Biblia y únicamente la Biblia era la fuente oficial en Europa para saber del mundo antiguo anterior a los griegos.

Que el nombre Satán adquiera en la Biblia distintas propiedades y connotaciones, que primero se utilice para unas cosas (mensajeros de dios, el rey de Asiria... yo qué sé) y luego para otras (principio del Mal, tentador... los beatos sabrán), no quiere decir por lo tanto que estemos contemplando la génesis y la evolución del concepto mismo de Satán. Todo eso refleja sólo la historia de cómo la casta sacerdotal de Israel fue apropiándose de ese antiguo nombre y liándose bastante con su significado (quizás porque siempre les resultó inclasificable). Atribulados cristianos: Hay vida cultural en el mundo más allá de la Biblia, antes de la Biblia.

El nombre Satán está vinculado etimológicamente con Set, que es un nombre egipcio mucho más antiguo que la misma religión judaica. También está relacionado seguramente con el nombre del dios etrusco Sethlans, asociado al fuego y a la fragua, y posiblemente con la raíz del nombre romano Saturnus, que es como los romanos decidieron llamar en su lengua al más importante de todos los titanes griegos enemigos de los dioses (Cronos). Si se quiere hacer filología con Satán, debería hacerse filología comparada, no exclusivamente filología semítica.

Pero... esperad un momento. Si el nombre y la figura de Satán atraviesan las lenguas y las culturas, incluso las que no parecen tan directamente conectadas entre sí ¿Quiere esto decir que no sería la caprichosa creación de alguna de ellas? ¿Que Satán sería entonces independiente o anterior a los libros o las leyendas que lo mencionan? ¿Que es de algún modo real?

Sí, Satán es real. Y cada vez que piensas en él, él ya está a medio camino hacia ti.


(El Demonio me hizo escribirlo)


© Miguel AlgOl



2 comentarios:

josemari1213 dijo...

Hola!!! Encantado de conocerte es un gran honor hablar contigo uiero saber si tomas con un arquetipo o como una entidad real, si eres un satanista laveyano o setiano me gustaría saberlo.
Un cordial saludo.
José María

Miguel AlgOl dijo...

Hola, José María. La verdad es que no me siento identificado del todo en ninguna de las etiquetas tradicionales. Tengo mi propia idea de Satán, que intento plasmar en estas páginas. Creo que cada satanista debería tener la suya propia, lo contrario sería caer en alguna especie de rebaño otra vez. Un artículo anterior podría contestar un poco tu pregunta:

http://bailespiritu.blogspot.com.es/2014/03/sobre-la-identidad-de-satan.html

Gracias y saludos.